Somos LAI

La pasión que desata el deporte en general atrae fanáticos muy animados y leales a sus colores y equipos. La euforia de la competencia se transmite como aire entre todos y desata momentos de alegría, pero en ocasiones conductas violentas y antideportivas. Las mismas provocan situaciones lamentables, perdiendo el deporte el protagonismo que debe tener. 

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